TangoDataUy El zapato del diablo

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Lunes, 26 de Diciembre de 2011

 

Queridos amigos,

Esta página está en proceso de reconstrucción,
y por un tiempo indeterminado
así estará

Milonga callejera

(Grupo abierto)

hemos apoyado
esta iniciativa
concurriendo
y comprando
los bonos
que sus
creadores ofrecen

pero sucede que parece que los mismos
no aceptan críticas adversas
pues quitan de su página de faceBook
las que no los aplauden

(aún las que provienen de una persona
que tuvo que pasar REALMENTE
por situaciones peligrosas en
un pasado no muy lejano)

Un nuevo aporte de Carlos Figuerdo
sobre la Milonga Callejera

Cada cosa tiene su espacio, su lugar y su tiempo.

Antes que nada quiero agradecerle a tangoDataUy que por iniciativa propia rescató algunas cosas que escribí, que empezaron siendo una conversación privada y que de alguna forma terminaron en el muro de Milonga callejera a fines de Diciembre del 2011.

Irónicamente tangoDataUy a pesar de proclamar que filtra los aportes, se volvió un espacio que omite la censura tanguera de algunos que sólo aceptan expresiones u opiniones que apoyan lo que un grupo quiere que se diga. Si alguien expresa algo diferente o piensa diferente, o da opiniones diferentes, la democracia es tan grande que inmediatamente lo hacen desaparecer.

Creo que debo pedir disculpas por el tono un tanto agresivo de lo escrito. Especialmente a quienes organizan La Lunera, que deben ser de las personas que en nuestro medio ponen lo mejor de si para que la gente lo pase bien y se divierta, sin por eso dejar de valorar lo que hacen otros organizadores.

Lógicamente no voy a pedir disculpas por pensar y ver algunas cosas a mi modo y expresarlas, ya que muchos hablan en los corredores pero por temor a quedar afuera del círculo tanguero,
callan o simplemente utilizan una expresión bien nuestra:

"es lo que hay valor"

sumun de la idiosincracia de pobreza mental de nuestro medio.

No le voy a pedir disculpas a quienes deciden que las opiniones que no sigan la manada no merecen existir y por eso las eliminan. En vez de reflexionar si puede haber algo de eso que se expresa, (práctica frecuente en nuestro pais desde hace ya muchos años y con las que evidentemente aún se sigue luchando), lo primero que hacen cuando alguien piensa distinto es hacerlo desaparecer.

Una vez más agradezco a tangodatauy por haberse convertido en un espacio de expresión libre de censura.

Carlos Figueredo
Uno más de los tantos que le gusta tratar de bailar tango.

23 de Enero de 2011

No compartimos todo lo que se escribe en los artículos que siguen, aunque coincidimos con la mayor parte.

 

Recibimos estos 2 avisos de faceBook y los publicamos. Lamentablemente el grupo abierto Milonga Callejera censuró y suprimió el contenido impidiendo que podamos leerlos en su totalidad:

 

Por Carlos Figueredo,
Milonguero de verdad
(y buen amigo)

 

1

 

...la verdad es que no entiendo, una buena parte de la gente que baila tango vive de Avenida Italia hacia la playa, conocen un Montevideo especial, lindo, parques, rambla.

La plaza Liber Seregni no queda en esa zona.

Ahora bien, mirando las fotos que muchos publican, no son de lugares humildes, sino que de nuestra clase media o más arriba.

50.000 pesos que es lo que cuesta pintar un piso para una milonga al aire libre no es mucho dinero, pensando en quienes son los que bailan tango, los pobres no lo bailan, algunos se disfrazan de pobres o progresistas, pero no se dan cuentan q...

2

...que eso ya fue, lo hicieron otras generaciones y con bastante más sacrificio: su vida, la cárcel o la desaparición.

Yo la verdad es que no entiendo, personas que están bien económicamente en el Uruguay de hoy, se jactan de juntar 20.000 pesos (o la mitad de una obra en una plaza que seguramente visitaran una vez).

Todos van a Balizas o a Cabo Polonio, ¿cuánto cuesta eso?.

La milonga de la plaza Seregni ¿para quien es?

No para el grupo de gente pobre.
Quiere ser para los que juegan a ser pobres.

Por favor no seamos hipócritas, dejemos los disfraces para el carnaval. No es para nadie que se puede dar el lujo de ir alli un dia y al otro quejarse de que alli hay ladrones y gente de nuestro pueblo. Por favor basta de hipocresías.

A la gente del tango, le gusta Punta el Este, Buenos Aires, las mejores milongas de Montevideo, no un lugar donde los pueden robar o se puede acercar un pobre que no entiende nada de tango.

No hagamos mitos que sólo nos consuelan y no sirven de nada. Los que bailan tango, o son estudiantes, o gente de clase media.

Los pobres, no lo hacen.

Por favor seamos sinceros. Eso no quiere decir despreciarnos. Somos los que somos. Algunos se dan el lujo de renunciar al trabajo, otros de tener una auto de verano y otro para invierno, no nos hagamos los pobres, no lo somos

Humildes tampoco somos, porque no nos ubicamos.

Por suerte somos afortunados y podemos elegir. Vamos a La lunera a bailar el peor tango de Montevideo, que ni siquiera se puede llamar uruguayo aunque el ambiente y espíritu es uruguayo.

Asi somos, mediocres y orgullosos. Bailar una milonga sacudiento todo el cuerpo es en mi opinion lo mas ridiculo que se ha visto, pero bueno hay quienes le gusta, siempre hay circo para todos.

No se puede negar el buen ambiente que se genera, pero que el baile es de terror también se puede decir.

La escuela de que si alguien empuja a alguien, se termina a golpes es buena. Cualquier tarado se preocupa de no golpear porque se arriesga a terminar a los golpes. Escuela dura pero en la que se aprende.

En Montevideo cualquier tarado, patea, empuja y tiene suerte de que no le rompan la cara.

Aplicar la regla anterior sería bueno para aprender a bailar.

Estoy cansado de defender el tango como algo nuestro, pero me doy cuenta de que quienes bailan tango hoy son en su mayoria mediocres que se creen genios y son imposibibles de de defender.

Por favor vean lo que hay a su alrededor. Levanten la cabeza, sigan la música, sientan algo, y bailen tango, no las payasadas que hacen.

Ya sé, no me quedarán amigos, pero la veradad, no importa, quiero estar orgulloso de mi pais por algo bueno, no por lo mediocre que ustedes son.

Quiero apostar a algo en serio no a disfraces, gente progresista que la banca los viejos ha habido siempre: es nuestra clase media y cuando les cuesta algo no valen nada.

Duro sí pero real.

¿Saben una cosa? Estoy viejo y he nadado mucho, no me hagan perder más tiempo.

50000 mil pesos en el URUGUAY DE HOY N0 ES NADA, no nos enorgullezcazmos de ser mediocres.

Dos sueldos de cualquiera de Ustedes, de la clase media...

No seamos hipócritas.

Un documento de Carlos Gardel

Se publican en este espacio
las opiniones firmadas
que se envían a tangodatauy@gmail.com
en el orden en que se reciben.

Para mejor comprensión de la secuencia
las respuestas serán publicadas
a continuación de las opiniones a que hagan referencia.

Como humilde contribución
a la recuperación de nuestra cultura popular
se publicarán los textos sin faltas de ortografía
(a menos que estén entrecomilladas)
y se eliminarán malas palabras y expresiones de mal gusto.

Aconsejamos respetar a los que compartan el lugar
sintetizando las opiniones en la medida que no pierdan su sentido

 

Responsable de esta página
(y blanco de las críticas)
Julio GALLI

El zapato del diablo

plagio de un cuento conocido

por Julio GALLI

 

Es sabido que el diablo se viste de mujer, porque realmente es mujer,
no es como dicen: "el diablo tiene forma de mujer"

el diablo es mujer

y tú y yo lo o la conocemos.

Como dice el joven maestro de tango Javier Rodríguez,

la milonga es el infierno
y a todos nos gusta visitar el infierno...
(por un ratito)

... porque en la milonga está (a veces) el diablo, y con él nos gusta bailar, por lo menos por 3 minutos.

Lo malo es quedarse en la milonga, porque en el infierno nada bueno queda.
De labios de Estela Misse (a los 26):

la milonga es sólo "el durante"

entrá solo y volvé solo
nada dejes de lo que traés de "antes" y no te lleves nada del infierno "después".

 

Pocas palabras cruzan en la mesa quienes la comparten. Predomina el estado de alerta.

En esta milonga en particular no habían muchachitos (de 20 a 70 años) vestidos de jeans (como si fueran implantes del oeste lejano) (o anticuados transgresores del pasado).

Las mujeres estaban bien vestidas.

Cuidando la fiesta popular del Río de la Plata, cada uno respetaba a los demás, presentándose con su mejor apariencia. No había mal transpirados tratando de impresionar con aspecto mugroso (tal vez no los habían dejado entrar).

Se apostaba fuerte
y hasta los novatos
parecían milongueros
...

Se había parado para atacar en esta tanda. Era justo la orquesta que mejor le movía los pies y el sentimiento, y la vió de espaldas caminando hacia su mesa. ¿De dónde había salido? Caminaba segura pisando con los tacos 10 de unos zapatos rojos como el fuego. Inconfundible su cuerpo de milonguera.

Tiene el diablo en el cuerpo
me comentó.

Tenía la mirada fija en ella y cuando se sienta y vuelve la cabeza, sus miradas se cruzan e inevitablemente el gesto invita, y el gesto asiente...

A esta altura, era el rey de la pista
pero sin darse cuenta
absorbido por el compás
y la magia del diálogo corporal perfecto

estaba bailando con el diablo


Un milonguero, rara vez se regala bailando dos tandas seguidas con la misma pareja. Respeta siempre que en las cortinas se barajan y reparten de nuevo las cartas. Así debe ser.

A veces, hay en algunas milongas, cachivaches que mascan chicle mientras bailan. La estupidez máxima es que hagan un globito y se lo exploten en la oreja al tonto (o tonta) que acepta bailar con ella (o él). Algunos de estos especímenes ni siquiera mastican a compás.

 

nunca bailes con alguien
que masca chicles en la pista


Embriagado por haberla bailado con D'Arienzo y sintiendo la necesidad de "morir la noche" con ese veneno que había probado, aguardó sabiendo que el DJ siempre pasaba una tanda de Biaggi o de Malerba alrededor de la medianoche.

Esta vez fue puntual. Más puntual que nunca... A las 12 en punto estaba sonando la orquesta de Ricardo Malerba.

Giró la cabeza para buscarla. No estaba en su mesa, tampoco en la pista.
A las 12 en punto había desaparecido. Todavía sentía entre sus brazos, el espacio de su figura. Miró la mesa con más atención y vió asomando por debajo del mantel, un zapato... un zapato rojo como el fuego.

 

Y allí quedó él,
el rey de la pista
con el zapato del diablo
en una mano,

tratando de recordar su cara sin lograrlo, renegando todavía cada uno de sus movimientos...

Se sentía capaz de crear una milonga, la mejor milonga tan solo "pancontrarla", (en realidad quería que viniera el diablo a poner el pie en su zapato).

Y así lo hizo, así nació esa milonga ortodoxa, completamente respetuosa del ritual, que aún hoy promediando el siglo XXI hace ya más de 40 años, se llama


El Zapato del Diablo

 

... en ese nostálgico puerto del Virreinato, que los viajeros llaman Montevideo.

 

¿Querés bailar en esa milonga?

 




Sitio creado para mostrar el tango porteño de esta orilla del Río de la Plata...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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